lunes, 19 de octubre de 2009

CARTA A UNA ILUSIÓN

La escritura, al igual que la danza y el canto , es una forma muy adecuada de expresar nuestros sentimientos y pensamientos, para mi es más fácil expresarte eso de estas formas, que verbalmente, pues me es más difícil ver unos ojos tan hermosos como los tuyos y estar diciendo cosas, cuando en realidad en lo único que pienso es en esa mirada que tienes.

Con esto quiero decirte que, aunque parezca cursi o lo que quieras, y aunque esta frase está muy usada, se identifica con mis sentimientos: Desde que te vi por primera vez, tú y sobre todo tus ojos y tu sonrisa, me encantaron, y siempre mis días eran felices, pero cuando te veía lo eran aún más.

Y después hice que mi amiga te preguntara tu nombre, y cuando lo dijiste “______l”, entró en mi cabeza como si un ángel lo hubiera dicho. Y después, se fue convirtiendo en otra cosa: si no te veía, mis días ya no eran felices, diario te buscaba para verte y sentirme bien.

Después no me conformaba con sólo verte: quería hablar contigo, escuchar tu voz.

Y ahora que hemos hablado un poco, no me conformo con sólo hablarte, ahora quiero conocerte, saber más de ti, realmente me interesas, que te des cuenta de que no sólo vale la belleza exterior, porque eres diferente a muchos.

Aún no te conozco como para afirmarlo, pero te puedo decir lo que yo percibo de ti: que eres una persona muy valiosa, eres buena onda, y tienes algunos gustos que pueden identificarse o relacionarse con mis gustos.

Y te aseguro que si llegara el día en que nos conozcamos más a fondo, nuestros verdaderos, no me conformaré con sólo eso, lo que voy a querer será otra cosa: acercar mis labios a los tuyos, besarte apasionadamente, que mi primer beso sea contigo, y después abrazarte.

Aunque existe una frase muy bonita: “Nunca olvides que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos”, y entonces comprendo que desde hace mucho tiempo, yo te he dado millones de besos, con mi mirada, y que no sé si tú los has notado, aunque debo aceptar que sería genial que tú me correspondieras.

Sé que si tú no me correspondes, implicaría que obviamente no tendría esperanzas contigo.

Debes saber que no soy tan infantil como parezco, soy madura en muchas cosas y se afrontar otras, como el rechazo que probablemente puedas tener hacia mí.

Sin embargo cabe mencionar que, si me llegaras a corresponder, sería la mujer más infantil que conocieras, saltaría, gritaría, no cabría en mí ser tanta felicidad de ser correspondida. Pero solo son ilusiones. Ilusiones que tal vez nunca se cumplan.

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